martes, 21 de diciembre de 2010

Exigen coordinación entre Jaén y Córdoba ante futuras avenidas

El equipo de gobierno de Villa del Río critica la dejadez de arroyos y cunetas.En Villafranca siguen desalojados los huertos familiares.
 
21/12/2010 R. CASTRO P. MARIN

 
La práctica saturación de varios de los embalses jiennenses y cordobeses está poniendo en jaque las zonas de ribera de la provincia, desde Villa del Río hasta Palma del Río. Toda la lluvia prevista para las próximas horas caerá sobre mojado y con el nivel del cauce del Guadalquivir a punto de desbordarse en varios puntos. Así, en el Alto Guadalquivir, los municipios de Villa del Río, Montoro, Adamuz (Algallarín), Pedro Abad, El Carpio y Villafranca mantienen el estado de alerta por el posible desbordamiento del río.
 
En el primer municipio, el concejal de Seguridad, Jesús Morales, manifestó ayer a este periódico que "existe una fuerte preocupación, ya que falta coordinación entre las provincias de Jaén y Córdoba, puesto que la información que recibimos en Villa del Río es solamente de Córdoba", cuando argumenta que esta localidad recibe el agua de la zona de Jaén.
 
La paradoja se produce cuando en menos de 10 meses el río Guadalquivir se ha desbordado dos veces, aunque en la última ocasión, que fue en el Puente de la Inmaculada, se vieron afectadas varias zonas del municipio, algo que el edil de Seguridad achaca a la falta de limpieza de los arroyos, los colectores y las cunetas de las carreteras secundarias, "tanto la de Cañete de las Torres como la de Los Majuelos", manifestó Morales.
 
 
EL PUENTE Las zonas deportivas y los huertos familiares son las más amenazadas por esta situación de lluvias. Otra de las infraestructuras que se está viendo gravemente afectada con motivo de las crecidas del arroyo Salado es el puente romano, que ha perdido varios de los sillares del siglo I, que han sido arrastrados por la corriente del agua.
 
Por otra parte, en Montoro se han producido desprendimientos en varias carreteras secundarias del término municipal, como la de acceso al municipio por el cementerio, donde el Ayuntamiento está llevando a cabo obras de mejora, así como en la ribera, donde la crecida del río se ha llevado a su paso parte de las obras de infraestructura que se están llevando a cabo dentro del Plan de la Ribera.
 
De otro lado, en Algallarín y Pedro Abad los agricultores temen nuevas riadas en la zona de la vega.
 
En El Carpio, la crecida del río provoca ocasionalmente la inundación parcial del llano de La Huelga, donde se construye una de las plantas termosolares, con las consiguientes incomodidades para el trabajo.
 
El alto nivel de la corriente también convierte en cotidiana la imagen inundada del molino de riego histórico de Las Grúas. Por otro lado, los arroyos del término se mantienen en sus cauces, no encontrándose cortada ninguna vía pública, según informaron ayer fuentes municipales. No obstante, las huellas de la crecida de los arroyos y del río de hace doce días continúan aún visibles en el pueblo.
 
Y en Villafranca se sigue manteniendo la situación de alerta y los vecinos de los huertos familiares han sido desalojados en previsión de que haya una nueva crecida del río.